#1 Porta VIII

#1 Porta VIII

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Mis padre no es músico, mas sin embargo creo que tuvo mucho que ver en la manera que yo entendiera la música, desde que era un niño, mi padre ponía mucha música clásica en la casa, en especial los fines de semana, le gustaba poner bocinas en las terrazas y treparle a todo el volumen desde muy temprano (lo cual en un principio era muy irritante), ponía mucha música clásica y opera también (también ponía rancheras a veces y una que otra de Frank Sinatra en especial “My way”) así es estaba a acostumbrado a ciertos sonidos. Y si bien no tengo los gustos que tengo el día de hoy, ya que en un principio me inclinaba mucho por el pop, y tragaba mucha basura auditiva, oh como me gustaba Roxxete, creo que llegue a comprar varios discos de ellos. Pero me daba cuenta que cuanto más crecía mas tenia la necesidad de buscar “algo” que ni siquiera sabía que era exactamente. Así es, yo sabía que existía un “sonido”, no tengo idea del porque tenía esa noción, cuando lo pienso o reflexiono era quizá ciertas partes de canciones clásicas y de ópera que me gustaron mucho, o quizá fuera algo mas, a veces por el radio me topaba con el final de una canción que me llenaba de mucha curiosidad y ansiedad, porque nunca sabia que tipo de música era o de que artista era. Entonces encontré un consuelo, los soundtracks de películas. Me ayudaban a imaginarme historias, o a trasportarme hacia otro lugar, el efecto era bueno, pero sabía que no era lo que buscaba. Luego en la preparatoria tenía un amigo que a su vez era pintor y poeta (no exagero el tipo hacia exposiciones y fue expulsado de la prepa por editar un libro de poesías que según la UAG eran “profanas y promiscuas”, todo a sus 17 años), el guey era un puberto intelectual, tenía una manera de pensar un poco común y el guey era literalmente una biblioteca auditiva de conocimiento, sabía mucho y me daba cuenta que yo no sabía nada.

Un buen día me atreví a preguntarle algo que ni siquiera sabía cómo preguntar, “oye ¿no conoces de algún grupo que suena como…?” y me quede callado, hasta que comencé a decir palabras que creía ayudaría a encontrar lo que buscaba…”que suenen no sé, cómo clásico, gotico, barroco y con algo de rock pesado”…luego tuve una reflexión y pensé en la estupidez que estaba diciendo, pero oh sorpresa, no fue del todo una estupidez. Mi amigo me dijo que si conocía a esos grupos, y que con gusto me presentaba a algunas bandas, pero me dijo algo que marco un antes y después en mi manera de escuchar música “De seguro te gustara STOA” y si…que condenada razón tenía aquel regordete intelectualon.

Un buen día el tipo me invito a comer a su casa, subimos a su cuarto el cual estaba realmente desacomodado, tenia uno de esos peculiares aromas a encerrado y libro viejo, había pinturas colgadas por toda la pared, unas en el piso sin terminar, un buen de libros regados. Pero eso sí, su estero y su colección de discos muy bien acomodada. Y ahí fue cuando empezó todo, cuando él decía esto mientras ponía aquel disco llamado PORTA VIII “Son alemanes, la neta están bien cabrones” y boom…mis oídos no fueron los mismos desde ese día. Se escuchara mamon pero ese fue el momento en que sabía que había encontrado ese sonido, cuando la canción Introitus abrió con ese disco, estaba seguro que ese sería el camino musical a seguir, camino que hasta el día de hoy no eh dejado de seguir, y por este mismo eh encontrado tantos sonidos y tantas sensaciones que se han hecho parte de mi ahora.

Porta VIII

Hablar de PORTA VIII es hablar de una fabula  “Ariadne et Barbe Bleue” misma que inspiro la obra de Olaf Parusel, quien es el compositor de esta banda alemana formada en 1991, pero PORTA VIII es más una “continuación” de dicha fabula. STOA es conocido por tener pocos miembros y también de dar conciertos de manera muy selectiva, y hasta el día de hoy han sacado solo 4 albums de estudio y algunas canciones en copilados con otros artistas. STOA fue y es un grupo que me “marco” auditivamente en mi manera de escuchar la música, como ya había dicho, fue un antes y después de ese disco, en donde todas esas sensaciones que esperaban del otro lado de la puerta durante años llegaron todas galopando rápidamente. Este disco también tuvo una fuerte relación con la que yo empezara a leer, fue mi acompañante durante todos los relatos de Poe, que creo quedaría perfecto de soundtrack para alguno de sus relatos llevados al cine. PORTA VIII fue un disco que me educo, me enseño y me guio, fue un disco que me hizo “entender” mi música y “entenderme” mas a mí mismo, fue el primer disco con el cual pude perderme dentro de mí, donde construí ciudades oscuras por las cuales camine, barcos en los cuales zarpe a la mitad de la noche, castillos habitados por espíritus en los cuales habite. En fin, fue redescubrirme a mí mismo.

Y es por eso que es el disco que mas ha influido en mi vida y por ende es mi favorito.

La puerta numero 8 me abrió muchísimas mas…

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